Mes: octubre 2010

A mí también me gustan mucho las mujeres

Vuelvo escribir en el blog tras meses de ausencia para plasmar una chorrada, aviso.

Resulta que la semana pasada, con ocasión de la muerte de Manuel Alexandre, mi padre comentó durante la comida que fue un hombre al que le gustaban mucho las mujeres. Cuando alguien muere, se suelen hacer comentarios de este tipo, destacando los defectos o virtudes del muerto de los que nos acordemos, ya sean más o menos banales. Mi padre es muy dado a ello. Pero esta expresión, aunque obviamente no era la primera vez que la oía, casi provocó que saltara sobre mi silla, indignado. “Vaya cosa rara, se ha muerto un hombre al que le gustaban las mujeres” estuve a punto de soltar. Irónicamente, claro, porque lo que mi padre quería decir con la expresión no es que a Manuel Alexandre le gustasen mucho las mujeres, así, sin más, sino que además se las llevaba al catre. De hecho, su comentario tenía mucho más sentido e importancia informativa por lo del catre que por lo del gusto. Porque, oye, gustar lo que es gustar, a mi también me gustan mucho las mujeres, cada día que pasa de forma más firme, igual que a la mayoría de hombres que conozco. Lo que pasa es que aquí hay unos que además de que les gusten mucho, tienen más maña para tirárselas una tras otra, como la que tenía don Manuel. Pero yo quería recordar que el hecho de que otros no lo hagamos no quiere decir que nos dejen de gustar, sino que tenemos una suerte diferente.

Ya sé que sólo es una frase hecha, una expresión, pero hay veces que a uno le toca las pelotas estas cosas del lenguaje. Y más si parece que aparte de no follármelas ahora va y tampoco me gustan. Yo por si acaso quería dejar bien claritas las cosas.

 

P.D. A ver si la próxima entrada, si la hay, no hablo sobre un recién muerto.

Anuncios