Mes: mayo 2010

Cancioncica

Hoy os dejo una canción que ha escrito un amigo hace poco, y como él, a diferencia mía, no tiene un blog dónde subir estas cosas que suelen interesar al que las hace y a pocos más me ha pedido que la publique en mi blog. Al chico le hace ilusión y a mí no me causa ninguna molestia así que aquí está:

ASQUEROSOS POLÍTICOS

Político, igual a puta que va de Santa.
Me encanta, ver como las barricadas se levantan.

La gente ha de saber si el mundo aguanta,
dime cuanta hambre, ¡DIME CUANTA!

Siempre fui normal y corriente, vulgar y ordinario.
Con algo de idea antifa y revolucionario.

Apolítico, antisocial de este sistema enfermo.
Llequé a la conclusión de que en el poder siempre hay un cerdo.

Hay algunos muy habiles, escondiendo los cuerpos.
Por misiles y bombas, cientos de miles de muertos.

Saludan como si a todos quisieran los muy cabrones,
impaciente por el resultado de las votaciones.

Sonrisas y encajes de mano, para las fotos.
Fondes públicos desviados a campañas para ganar votos.

Juegan a tirar la piedra y a esconder maltrato humano,
porque a tods los políticos les importamos un rábano.

Traed de una vez a un presidente sincero,
que durante el mandato, no solo piense en el dinero.

Al currante de a pie, siempre se le maltrata,
mientras asquerosos políticos cenan en cubertería de plata.

Estoy cansado de todas vuestras historias,
hablar por hablar no se merece tanta gloria.

Ganais los votos de la tercera edad,
pero os la suda que se mueran en asilos de soledad.

Intentemos cambiar esta sociedad enferma,
y recordemos siempre que política igual a MIERDA…

Pues ahí está. Que quede claro que por mucho que esté en mi blog yo no tengo nada que ver con ella. Es 100% de mi amigo. Tampoco está aquí porque comparta el mensaje de la canción. Es simplemente un favorcillo a un colega.

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La peor demanda

Hoy me he encontrado en Nuevos Ministerios una hoja de la edición en español del New York Times que ofrece El País los jueves. Lo único que valía la pena era un artículo sobre la situación actual de los habitantes de Puerto Príncipe tres meses después del terremoto (el de verdad y el mediático). Leyéndolo me he topado con lo que tal vez pueda ser el ejemplo más triste, sin por ello perder validez, del funcionamiento de la ley de la Oferta y la Demanda en que se basa el capitalismo. Juzguen ustedes mismos, porque a mí no se me ocurre uno más doloroso:

En esta céntrica calle, el levantamiento del estado de excepción es más evidente aún: los cadáveres han desaparecido, el hedor de la muerte se ha ido,  y los médicos extranjeros que se ocupaban de la clínica de la comunidad han vuelto a sus casas. Louis Fils, un fabricante de ataudes de 66 años de edad que vendía a precios desorbitados justo después del terremoto, ahora está de liquidación.

Ya ven, incluso los muertos son un público demandante. El más allá será un límite para los hombres, pero no para la Oferta y la Demanda.

Os dejo aquí el link a la noticia entera (en inglés)

P.D.: Soy tan idiota que me dejé la hoja de periódico en el tren y ahora he tenido que buscar el artículo en la página web del New York Times porque en la de El País no está gratuitamente. Y claro, también lo he tenido que traducir, con lo que el texto es un poco más pobre que el original.

Protagonista

¿No os ha ocurrido nunca que, como al protagonista de El show de Truman, creéis que todo gira a vuestro alrededor, que todo el mundo os conoce, que sois el protagonista de una película que alguien ve? Alguien que sabe más de vosotros que vosotros mismos.
Iba el otro día en el tren cuando oí a una chica decirle a otra: “…o sea que ni trabaja ni estudia ni tiene novia…”. Me dieron ganas de levantarme y espetarle: “¡Eh, que sí que estudio!”.

P.D.: Estoy casi de exámenes.